químico.org

Acerca

Este sitio lo escribe un químico de oficio que prefiere el texto a la firma. La biografía no importa demasiado: lo que importa es que cada texto sale de una mesa de laboratorio, una biblioteca, o las dos a la vez. Si algo aquí dice que un disolvente huele a una cosa concreta, es porque alguien lo olió.

Por qué existe

Hay un hueco grande, casi vergonzoso, en la escritura seria de química en castellano. Los libros de texto traducidos van diez años atrás. Los blogs de divulgación se quedan en el oxígeno y el agua. Las revistas profesionales —cuando publican en español, que es cada vez menos— escriben para los pares y nadie más. Entre el «la química es fascinante» y el peer-reviewed, no queda casi nada. Ni reflexión, ni ensayo, ni oficio puesto por escrito.

Quien aprendió química en una facultad de habla hispana sabe lo que esto significa. La transmisión real, la que enseña a montar una columna o a no envenenarse con HF, ocurre en pasillos, en susurros, entre el director de tesis y el estudiante. Cuando alguien se va, ese saber se va con él. Ningún libro lo recoge porque nadie se sienta a escribirlo. Y si se escribe, se escribe en inglés.

químico.org existe para escribir esa otra mitad de la química —la que no cabe en un paper— en el idioma en el que la mayoría de quienes la viven la viven.

Qué esperar

Ensayos largos. Lentos. Repartidos en cinco áreas:

Oficio es la cocina del laboratorio. Lavar vidrio, leer una columna, manejar reactivos peligrosos sin morir, no creerle del todo al RMN. Lo que un buen mentor te enseña en cinco años y un libro no te enseña nunca.

Historia es la química como hecho humano y, sobre todo, como hecho hispanoamericano. Hay una historia rica de químicos en español que se cuenta poco: del Río, los Elhuyar, Bárcena, Río de la Loza, Mutis, Alzate, los exiliados. No la épica nacionalista; la historia con todas las grietas.

Cultura es la química metida en la vida material —el mezcal, el cobre del alambique, la cerámica, los colorantes textiles, la cocina, el café, el chocolate, el vino. Lo que la gente lleva siglos haciendo bien sin saber por qué, y lo que la química explica cuando se mira de cerca.

Reactivos son retratos de moléculas concretas: el ácido sulfúrico, el mercurio, el paladio, la cafeína, el cloruro de tionilo, el éter. Lo que cada una hace, cómo se hizo importante, qué la sustituye o no, por qué la usamos como la usamos.

Lectura es el oficio del que lee. Cómo leer un artículo, qué clásicos vale la pena releer, cómo escribir una tesis, cómo hacer peer review, qué decir cuando un texto es brillante y cuándo es humo.

Qué no esperar

No hay tabla periódica interactiva. No hay calculadoras de pH ni de balances. No hay resúmenes para examen, ni cuestionarios, ni guías rápidas. Cualquier cosa que un buscador o un modelo de lenguaje resuelvan en dos segundos no pertenece aquí.

No hay relleno generado por IA. No hay listicles. No hay «10 datos curiosos sobre el cloro». Si un texto se lee como si lo hubiese escrito una máquina, es porque está mal escrito y se quitará.

No hay publicidad, no hay tracking, no hay newsletter con embudo de ventas. Si un texto tarda en salir es porque todavía no está listo, no porque haya un calendario editorial que cumplir.

Cómo seguir el sitio

Hay un canal RSS en /feed.xml. Funciona en cualquier lector decente. Es la forma menos intrusiva de enterarse cuando aparece algo nuevo. Para escribir, lo más directo es [email protected]: erratas, correcciones de fondo, recomendaciones, desacuerdos. Se contesta despacio pero se contesta.

Colofón

La tipografía de los títulos es Fraunces, de Production Type, una romana variable con eje óptico y eje de «softness» que aquí se aprovechan los dos. El cuerpo del texto está en Charter, de Matthew Carter, que viene preinstalada en muchos sistemas y es de lo más legible que se ha hecho para pantalla. La paleta arranca de un beige cálido pensado para no cansar la vista en sesiones largas.

El sitio es HTML estático. Sin JavaScript, sin frameworks, sin build step. Cada página se sirve tal cual, lo más rápido posible, en cualquier red.

El código del sitio es libre. Los textos se publican bajo Creative Commons BY-NC-SA: copia, cita y adapta, con atribución y sin uso comercial.

Gracias por leer despacio.